Crema limpiadora iluminadora con ácido glicólico de lavanda y albaricoque
¿Tu piel está opaca, seca y sin vida?
Tu piel se regenera constantemente y se deshace de las células viejas, pero si no le das una mano para eliminarlas, ¡no es de extrañar que tu cutis luzca cansado!
El ácido glicólico es una sustancia natural derivada de la caña de azúcar.
Como ácido AHA (alfa hidroxiácido), su estructura actúa en las capas superficiales de la piel, rompiendo los enlaces que mantienen unidas las células muertas. En resumen, ¡es el Santo Grial de la exfoliación!
El ácido glicólico reacciona con el sebo (aceites naturales) en las capas superiores de la piel, descomponiendo los aceites y otras sustancias que mantienen unidas las células.
Como el ácido glicólico está compuesto de moléculas diminutas, penetra en la piel profunda y fácilmente.
Cuando se lava el limpiador "portador", se eliminan las células muertas de la piel, revelando una piel más suave, luminosa, fresca y de aspecto más joven.
El ácido glicólico se puede utilizar en las rutinas habituales de cuidado de la piel, incluso en pieles sensibles, sin causar ninguna irritación.
Aporta beneficios rejuvenecedores a tu rutina de cuidado de la piel, y sus propiedades botánicas ayudan a tratar afecciones cutáneas como la psoriasis, el melasma y la queratosis seborreica. Se utiliza a menudo para tratar cicatrices, decoloración de la piel y signos de envejecimiento.
También ayuda a transferir las moléculas de agua del aire al tejido cutáneo, reponiendo la hidratación perdida. Estudios han demostrado que el uso regular de productos para el cuidado de la piel con ácido glicólico ayuda a aumentar la producción de colágeno, lo cual es excelente para dar volumen a la piel: el colágeno es una proteína estructural vital que ayuda a la piel a mantenerse firme y a resistir las arrugas.
INGREDIENTES
Emulsionante M
Aceite de hueso de albaricoque
Manteca de karité
Glicerina vegetal
Agua floral de lavanda
Agua desionizada
Polvo de konjac
Aceite de vitamina E
Ácido deshidroacético y alcohol bencílico
Benzoato de sodio y sorbato de potasio
Aceite esencial de lavanda
Ácidos de frutas AHA
Geraniol, citronelol, farnesol, linalol, eugenol, citral (posibles alérgenos del aceite esencial)
MODO DE EMPLEO
Masajear sobre la piel seca, evitando los ojos. Dejar actuar de 3 a 5 minutos, retirar con agua tibia y continuar con tónico e hidratante. La piel se enrojecerá después de su uso, ya que se estimula la circulación sanguínea, y el enrojecimiento desaparecerá poco después.